Comunicado de prensa
Travel Curator: Disfruta del turismo lento en este increíblemente relajante resort en México
Mi vestido corto de seda, a modo de pañuelo, ondea con la brisa del mar mientras el sol se pone sobre las plácidas olas. Mi fotógrafo en este momento es Otto, uno de los camareros de nuestro hotel, Susurros del Corazón, Auberge Collection, en Punta de Mita, México. Me indica que me apoye en la alta figura de mi marido. Ya me he tomado una margarita grande de la hora feliz y me viene bien un poco de apoyo. Otto sostiene una lámpara de mesa portátil sobre mi iPhone, un truco que evita que salgamos a contraluz con la puesta de sol. A la señal, mostramos nuestras sonrisas radiantes. Ya tenemos la foto.
Me siento joven y despreocupada —no como si estuviera a punto de cumplir 40 dentro de un mes—, sino más bien como cuando aún no tenía hijos. Esa que hace ejercicio antes de desayunar, puede leer un libro junto a la piscina sin que la interrumpan y tiene 45 minutos completos para arreglarse antes de salir a cenar.
A la hora de planificar unas vacaciones para celebrar mi entrada en la cuarta década de mi vida, lo último que me apetecía era ir de un lado para otro. Era el momento de dar la bienvenida a mi etapa de «viajes lentos», centrándome en ser más consciente y estar más relajada durante los viajes, dejando a un lado mi energía de tipo A. Los viajes de mis veinte y mis treinta consistían en acumular tantas experiencias transformadoras como fuera posible: pasar dos días en una ciudad europea antes de saltar a la siguiente, hacer una excursión al amanecer en Bali o incluso montar en elefante en Tailandia. Pero ahora, como madre trabajadora de dos niños en edad preescolar, ansío momentos relajados y sin planes fijos. Itinerarios sin compromisos (salvo un tratamiento de spa o una sesión de ejercicio). Siestas perezosas por la tarde. No hacer nada y no sentirme culpable por ello.
En México, mi objetivo era sencillo: respirar a mi aire, relajarme junto al agua y darme un capricho con margaritas y tacos. Sin presión por leer un número determinado de libros, escuchar podcasts sobre productividad ni nada por el estilo. Simplemente, ser yo misma.